ISSN: 3028-9890 (en línea)
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Nacional de Cajamarca
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Alternativas en Ciencias Sociales
Volumen 1, N° 1, 2024
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Kohei Saito, El capital en la era del Antropoceno.
Penguin Random House Grupo Editorial, 2022.
Kohei Saito (1987, Tokio, Japón)
ha desarticulado, con su libro “El
capital en la era del Antropoceno” el
sentimiento positivo y reconfortante
de la pequeña burguesía que sentía
que con sus acciones ecológicas
podría detener el desastre que se
cierne sobre la humanidad ante el
fenómeno del calentamiento global.
Actos como sembrar un árbol,
gestionando la basura, reduciendo,
reciclando o reutilizándola o
comprando un vehículo eléctrico, no
servirán de nada mientras la esencia
o núcleo de la transformación de las
condiciones climatológicas sea el
resultado de la forma dominante de
producción: el capitalismo.
Esas actividades que son a
simple vista buenas podrían ser
contraproducentes en el intento
por revertir el calentamiento global;
simple y sencillamente porque ese
es un blanqueamiento ecológico
(greenwashing) impulsado por el
propio capital para que no nos
remuerda la consciencia y evitemos
acciones más radicales contra sus
actos ecocidas.
Así, Saito, critica fuertemente
que los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS) que impulsa la
ONU y los países que la integran, son
meros distractores porque el desastre
ecológico que nos amenaza está en
la base del modelo de producción
que la misma organización buscaría
afrontar y, paradójicamente, a la vez
fomenta.
Él retoma como herramientas de
análisis las tesis del economista y
premio Nobel, Paul Josef Crutzen –
quien ha llamado Era del Antropoceno
al periodo actual de la tierra, porque
toda su faz está marcada por la
actividad del hombre–; y ahondando
en los estudios ecológicos de Carlos
Marx, junto a una parodia con frases
clásicas, emite el juicio de que: los
ODS son el nuevo “opio del pueblo”,
seguramente porque también son
acciones que alienan a uno con
respecto al problema fundamental: el
desastre creado por el capitalismo.
En el centro del libro, Saito, pone
su estudio del Marx “ecológico” y a
su acertada crítica a los efectos del
modelo capitalista de producción
sobre las condiciones materiales
de la población. En ese sentido,
destaca el uso de las energías fósiles
y su constante producción de CO2,
cuyos efectos son ampliamente
conocidos por convertir la atmósfera
en un gigantesco invernadero,
incrementando la temperatura
global y cambiando críticamente
las condiciones meteorológicas
haciendo más difícil la vida humana
en el planeta. Al respecto, Saito
dice: “Este libro analizará la relación
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entre el capital, la sociedad y la
naturaleza, haciendo referencia,
en distintos momentos, a El capital
de Marx. Por supuesto, de ningún
modo pretendo hacer un refrito de
la teoría marxista. Mi objetivo es
‘descubrir y desarrollar una nueva
faceta de las ideas de Marx que ha
permanecido en el letargo durante
aproximadamente ciento cincuenta
años”.
Saito cuestiona el dogma del
crecimiento económico perpetuo,
que exacerba la crisis climática.
En ese sentido, critica la visión
del economista William Nordhaus
sobre la relación entre crecimiento y
medio ambiente. Éste ha defendido
la idea de que el crecimiento
económico puede coexistir con la
protección ambiental, a través de
medidas como la internalización de
los costos ambientales mediante
impuestos al carbono. Sin embargo,
Saito argumenta que tal perspectiva
no aborda la raíz del problema: el
sistema capitalista en mismo, pues
éste, en su lógica de acumulación
constante, es incompatible con la
sostenibilidad ecológica. De manera
que, en lugar de buscar soluciones
dentro del sistema, él se sitúa en
las antípodas de ello: aboga por
una transformación radical hacia un
modelo económico que priorice la
vida y el bienestar de las personas
y por supuesto del planeta.
Con base en esas premisas
previas, examina los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS) de las
Naciones Unidas, argumentando
que siguen siendo inalcanzables
dentro del marco capitalista como
tal. En línea con ello, señala que
las soluciones propuestas por el
keynesianismo ambientalista, como
el comercio del carbono y mercados
de biodiversidad, continúan tratando
a la naturaleza como una mercancía.
De ese modo, en lugar de abordar la
raíz del problema, estas estrategias
–aunque sean bienintencionadas–
perpetúan la lógica capitalista de la
explotación y la mercantilización de
los recursos naturales.
Saito se basa en la teoría del
metabolismo y la no identidad de la
naturaleza para criticar el enfoque
del Keynesianismo ambientalista. El
metabolismo se reere a la relación
entre la sociedad y la naturaleza, y
a cómo los sistemas económicos
afectan esa relación. La no identidad
de la naturaleza sugiere que la
naturaleza no puede reducirse a una
simple mercancía o recurso; sino
que tiene una complejidad intrínseca
–no siempre siquiera considerada,
menos debidamente sopesada–
que no puede ser completamente
comprendida o controlada por el
mercado.
Más adelante, el autor reconoce
que, si bien el Green New Deal reúne
propuestas políticas necesarias,
no obstante, éstas resultan
insucientes; pues los cursos de
acción y recomendaciones que
plantean requieren de consumos
ingentes de materias primas. En
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efecto, al procederse del modo
anterior, la huella antropogénica
sigue manifestándose en más CO2
y lo grave de esto es su efecto
extendido a nivel global, regresiva
y ampliamente: éste se traslada del
centro a la periferia, exponiendo
a las poblaciones de los países
más pobres a ser las víctimas
propiciatorias del holocausto
capitalista.
“¿Qué nivel de desarrollo
económico brindará prosperidad
a toda la humanidad sin que ello
suponga sobrepasar los límites
ecológicos de la Tierra?” es la
pregunta que Saito retoma de
la economista Kate Raworth –
autora de Doughnut Economics:
Seven Ways to Think Like a 21st-
Century Economist–, y que él
mismo a lo largo del libro pretende
resolver. Raworth en su Rosquilla
Económica propone que el círculo
interior representa la base social;
que incluye necesidades humanas
básicas como agua, alimentos,
educación, salud, etc. Mientras
que el círculo exterior es el techo
tecnológico que marca los límites
planetarios críticos, como la emisión
de gases de efecto invernadero y la
pérdida de la biodiversidad.
Para Raworth y Saito, al nal
de todo lo que debe de hacerse es
impulsar una economía regenerativa
y distributiva que priorice el bienestar
humano y la sostenibilidad del
planeta.
Los principales argumentos de
Kohei Saito en su libro “El capital
en la era del Antropoceno” se
centran en la crítica al capitalismo
y la búsqueda de alternativas para
enfrentar la crisis ecológica. Algunos
puntos clave de este texto son:
1. Ecología en el pensamiento de
Marx: Explora cómo el pensamiento
de Karl Marx puede ser aplicado al
análisis ecológico. En tal sentido,
argumenta que Marx ya estaba
preocupado por la relación entre
la producción capitalista y la
degradación ambiental.
2. Decrecimiento económico:
Propone que la única salida viable
es el decrecimiento económico. En
consecuencia, en lugar de buscar
un crecimiento innito, debemos
enfocarnos en la sostenibilidad y la
justicia social.
3. Antropoceno y cambio climático:
El autor examina cómo el concepto
de Antropoceno (la era geológica en
la que la actividad humana tiene un
impacto signicativo en el planeta)
se relaciona con el capitalismo y el
cambio climático.
4. Crítica a la tecnología y la
industrialización: Saito cuestiona la
fe en la tecnología como solución a
los problemas ambientales. Frente
a ello, argumenta que debemos
reconsiderar nuestra relación con
la naturaleza y la producción y,
sobre todo, poner en el centro de
los procesos productivos a las
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necesidades del hombre y no del
capital.
5. Comunismo decrecentista: Las
conclusiones de sus estudios llevan
necesariamente a la destrucción
del capitalismo y la construcción
de un comunismo decrecentista; a
partir de lo cual se asume que la
escasez articial que se produce
para generar la ganancia, sea
sustituida por una abundancia plena
que permita a la humanidad vivir en
libertad. Este comunismo no tiene
nada que ver con la vieja Unión
Soviética, sino con la cooperación y
la gestión de la producción por parte
de los propios trabajadores. En esta
conclusión analiza a Thomas Piketty
y concuerda que sus planteamientos
se identican con los de Marx.
6. Saito fortalece sus argumentos
poniendo ejemplos de nuevas
experiencias de ciudadanos que han
regresado, después de las crisis, a
impulsar modelos cooperativistas y a
tejer los lazos sociales en un interés
común. Destaca en el corazón del
imperio capitalista lo sucedido en
Detroit, donde la industria automotriz
de marcas reconocidas como Ford
o GM al quebrar, ello arrastró a
la ciudad entera… Sin embargo,
ante tales adversidades, la gente
comenzó a constituir cooperativas
desarrollando proyectos alternativos
como la agricultura ecológica;
esto es, mediante proyectos que
nalmente vinieron a rescatar a la
ciudad del desastre capitalista.
En su planteamiento de hacer
decrecer el sistema capitalista el
autor propone lo siguiente: Ver el
comunismo decrecentista a través
de la lente de Marx en sus últimos
escritos, no como un simple borrón
y cuenta nueva –lo cual sería muy
capitalista–, sino a partir de una
producción más racional y sostenible
que privilegie el valor de uso y
abandone en una buena parte el
uso del valor de uso. Al apuntalarse
de ese modo, la producción
estaría realmente al servicio de las
necesidades humanas y no de la
ganancia del capital.
Descubrir que Marx hace a un
lado su eurocentrismo y comienza
a analizar el Sur, el Sur Global, le
permite a Saito ponernos ejemplos
de lo que ya está funcionando
como comunismo decrecentista y
cita políticas públicas impulsadas
en ciudades –como Barcelona,
con su proyecto de Fearless cities
(Ciudades sin miedo)– capaces de
enfrentarse al neoliberalismo y a las
grandes compañías que se nutren
de él; proponiendo soluciones de
programas de Emergencia Climática
que entre sus postulados llama
a tener cero emisión de CO2, y
además resalta que tal propuesta no
es el resultado de un super equipo
de asesores sino ¡de la participación
ciudadana! Ello le da un profundo
contenido democrático al cambio
planteado.
Los ejemplos de ciudades o
municipalidades que anteponen los
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derechos humanos por encima de las
ganancias del capital, hacen que así
se decrezca en un sentido positivo y
que se logre un impacto mayor en la
detención del calentamiento global.
Citando a Marx, quien calicó
al trabajo cooperativo como
el “comunismo realizable” nos
informa el autor del peso político
que el modelo cooperativista está
teniendo en Barcelona y otros
lugares del mundo; también y como
una consecuencia del modelo
organizativo de la producción, está la
combinación y reforzamiento de una
democracia más horizontal, donde
la municipalidad toma en cuenta las
opiniones de los cooperantes y va
más allá: se hacen parte de la red de
ciudades sin miedo, que enfrentan
el neoliberalismo y se comunican y
ayudan solidariamente entre sí.
Otro frente que está creciendo
es el de la “Soberanía Alimentaria”.
Éste es un ámbito donde los países
del Sur Global, sobre todo sus
comunidades, juegan un papel
importante en la producción de
alimentos de manera sostenible y no
reproduciendo los métodos de las
grandes industrias agroforestales.
Así, el autor menciona al movimiento
conocido como Vía Campesina y
otros que están produciendo de
manera racional y sostenible, y
con ello enfrentando el problema
climático.
Para Kohei Saito está claro
que todo aquello que emerja
del capitalismo y su lógica de
ganancia termina concentrando la
riqueza en unas cuantas manos y,
por ello mismo, depredando a la
naturaleza. Frente a ello, impulsar
el cooperativismo, la participación
ciudadana y la racionalización de la
producción con auténtico respeto a
la naturaleza, no solamente creará
un comunismo decrecentista, sino la
solución efectiva contra la injusticia
climática que padecen, como
siempre, los más pobres.
Leer “El capital en la era del
Antropoceno” es muy similar a haber
leído en el siglo XX ¿Qué hacer? de
Vladimir Ilich Lenin.
Isael Petronio Cantú Nájera
Cómo citar: Cantú, I.P. (2024). Saito Kohei, El Capital en la Era del
Antropoceno. Penguin Random House Grupo Editorial. Alternativas en
Ciencias Sociales, 1(1) 119-123.
DOI: https://doi.org/10.70467/acs.v1n1.6