
Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Nacional de Cajamarca
ISSN: 3028-9890 (en línea)
ACS
Alternativas en Ciencias Sociales
Volumen
2
,
N°
1
,
2025
89
vida y la reproducción ampliada de las condiciones de existencia.
Desde esa óptica, categorías harto conocidas por los sociólogos como
enajenación, fetichismo, lucha de clases, capital, Estado, derecho y
colonialismo son referidas repetitivamente a lo largo de este capítulo y
aunque configuran conceptualmente un punto de partida para el análisis de
la decadencia civilizatoria, son presentados como elementos inamovibles y
únicos que nos orientarían hacia la comprensión del sistema capitalista;
restringiendo así la comprensión de la crisis y su dinamismo, y no
atreviéndose a optar por categorías de un nivel mucho más
contemporáneo, que no se ciñan a la tan recurrida referencia de la lucha
de clases como “motor de la historia” y que reduzcan el análisis al conflicto
ya conocido entre capital y trabajo.
A diferencia de lo postulado por el autor aquí examinado, me adscribo
con un planteo consistente en anotar que, en un contexto actual, deberían
recrearse las categorías anteriormente señaladas y tomar en cuenta que si
bien estas explicaron en su momento una determinada sociedad, ahora
deberíamos revisar y cuestionar dichas categorías; pues existe una
sociedad post marxista que se ha construido sobre la subjetividad, la
hiperrealidad, la gobernanza, el pluralismo jurídico entre otras categorías
que han dejado atrás la comprensión de la sociedad desde la
industrialización y centralidad del trabajo, para dar paso a la producción del
conocimiento. Así, por ejemplo, Butler (2004) propone la subjetividad como
una construcción performativa que se reconfigura en contextos de poder,
dando cuenta de que la contemporaneidad debe ser analizada desde la
dirección estratégica. Desde otro abordaje, también Lazzarato (2004)
aborda el entendimiento del capital no solo desde la producción material,
sino desde el conocimiento, la atención y las emociones; a su modo de ver,
“el trabajo cognitivo es la fuente principal de valor en el capitalismo
contemporáneo” (Lazzarato, 2004, p. 12). Otro ejemplo para el análisis y a
partir de un clásico de la sociología que plantea a mi entender cuestiones
muy contemporáneas, serían las lecciones de (Foucault, 1976) sobre el
poder y su análisis sobre como este se ejerce a través de la vida y la
normalización, más allá del aparato estatal clásico. Dicho autor formula
este postulado: “la biopolítica es el momento en que la vida biológica entra
en el cálculo del poder” (Foucault, 1976, p. 143).
Por ello, hablar de la revolución comunista como necesidad histórica, en
los términos que mantiene Valqui (2024), nos aleja de la comprensión
actual de la sociedad y limita, privándonos de explorar posibilidades de
análisis que ayudarían a un mejor entendimiento del contexto. Considero
que, ante ello, es importante dejar en su lugar la utópica concepción del
Marxismo como elemento teórico insoslayable y vigente, y apostar por una
teorización más amplia. Ésta, más allá de llevarnos a ser “publicistas del