
Facultad
de
Ciencias
Sociales
-
Universidad
Nacional
de
Cajamarca
ISSN:
3028-9890
(en
línea)
ACS
Volumen 2, N° 1, 2025
Alternativas
en
Ciencias
Sociales
en términos económicos y de políticas
públicas, al mismo tiempo que defienden
la vía democrática.
Desde la propia izquierda -la dura o
radical- se ataca a los caviares recogiendo
los calificativos de la derecha, aunque
una vez más se amplía el significado
del término, añadiendo críticas por su
tibieza, su presunto rol como aliados de
la conspiración imperialista o capitalista
y por entorpecer las reformas que
proponen; es decir, son vistos como un
enemigo relevante, a veces incluso más
que la misma derecha. Por otra parte,
ser caviar implica también adoptar una
actitud paternalista arrogante; lo que
alimenta las diferencias de clase. Es
clave igualmente, su presencia en la
sociedad civil como espacio de acción,
aunque cabe señalar que no ha logrado
un arraigo que en los últimos tiempos le
hubiera favorecido. Pese a esta maleta
cargada de significados, en la ciudadanía,
el término todavía resulta poco conocido.
En el segundo capítulo (Un poder sin
raíces políticas), Dargent profundiza en el
poder caviar, sentando desde el principio
que, bien dimensionada su condición,
este existe, pero no en la magnitud que
sus opositores dicen; en tanto no es una
organización consolidada ni jerárquica, ni
ejerce la influencia que tanto la derecha
y la izquierda le atribuyen. Lo que sí
posee son redes y organizaciones que,
por cierto, en los últimos años cada vez
más se han ido debilitando producto de
la redefinición de apoyos y agendas de
la cooperación internacional. Por ello,
lo económico resulta insuficiente para
explicar el poder caviar, incluso, los
millones de soles que se les asocian
por las famosas consultorías, son
señalamientos exagerados.
Precisamente, la distinción entre
fuentes de poder doméstico y externo
es otro de los aspectos que se aborda
en el libro. A nivel interno, la base del
poder caviar ha sido débil y continúa
en esa tendencia al no ser electoral. No
obstante, tal poder se ha visto favorecido
por un sistema internacional orientado a
promover la democracia y los derechos
humanos; lo que, en definitiva, va de la
mano con sus planteamientos, bajo el
entendido de que ello otorga visibilidad
a ciertos temas que sin los caviares no
existirían o no tendrían relevancia. Aun
así, atribuirle un poder internacional con
un manejo de sumas millonarias, también
es exagerado.
En el Congreso, su poder ha sido
y es limitado, sus propuestas resultan
ignoradas por quienes gozan de
mayoría parlamentaria. Lo mismo ocurre
recientemente a nivel de la Defensoría del
Pueblo, con el Ministerio Público, Tribunal
Constitucional o el Poder Judicial, donde
las agendas caviares han tenido algunos
avances, pero también se han topado con
oposiciones, es decir, como ocurre con
otros actores que despliegan acciones de
incidencia. La posición antifujimorista, por
ejemplo, o la desaprobación mayoritaria
de los poderes estatales, son otras de
las cuestiones que se le asocia al poder
caviar; aun así, para Dargent, tales
percepciones son sobredimensionadas,
ya que su influencia no es tan contundente
como se le atribuye.
Entonces, realmente sin un respaldo
político electoral -poder propio- y sin