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El Bicentenario del Perú y el Estado Constitucional de Derecho
(*) Abogado por la Universidad Nacional de Trujillo. Master en Derecho por la Uni-
versidad de Bruselas, Bélgica, Doctor en Derecho. Ex Decano de la Facultad de
Derecho y CCPP. Director de la Unidad de Posgrado de la Facultad de Derecho y
Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Cajamarca.
El Bicentenario del Perú y el Estado
Constitucional de Derecho
Peru’s bicentennial
and the constitutional rule of law
Salazar Soplapuco,Salazar Soplapuco, Jorge LuisJorge Luis((**))
SUMARIO: I. Introducción. II. Significado del Bicentenario. III. Im-
portancia del Bicentenario. IV. Retos del Estado Constitucional de De-
recho. V. Conclusiones. VI Lista de Referencias.
Resumen: El Perú ha cumplido 200 años de independencia política, es de-
cir dos siglos de existencia como Estado independiente, tal como, en estos
últimos años, la mayoría de estados latinoamericanos lo conmemoraron.
La presente reflexión argumenta, desde un enfoque histórico y constitu-
cional, el significado, la importancia y los retos que enfrenta el Perú, con
respecto a la celebración de su Bicentenario.
Palabras Clave: Significado, importancia y retos del Bicentenario del Perú.
Abstract: Peru has celebrated 200 years of political independence, that is, two
centuries of existence as an independent State, as, in recent years, most Latin
American states have commemorated. This reflection argues, from a historical and

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constitutional approach, the meaning, importance and challenges facing Peru,
with respect to the celebration of its Bicentennial.
Key words: meaning, importance and challenges of the Bicentennial of Peru.
I. Introducción
La conmemoración de la independencia de un Estado de su condición de co-
lonia de otro, supone una profunda reflexión del significado e importancia de este
acontecimiento frente a su población, a la estructura de poder que ha cimentado.
Asimismo, requiere que se tracen las líneas maestras para construir un futuro en
armonía con los intereses de la población, sus derechos y obligaciones, así como
teniendo en cuenta la formas políticas y jurídicas que libremente han escogido.
El presente trabajo sobre la conmemoración de los 200 años de indepen-
dencia de nuestra República del Perú se enmarca en este proceso de reflexión,
el cual a través de un enfoque histórico y constitucional pretende resumir el
significado de celebrar los 200 años de independencia, la importancia de la
celebración y los retos para el futuro Perú, como Estado Constitucional de De-
recho. Cuestiones transcendentales que pasamos a desarrollar someramente
dadas las limitaciones espaciales de este Revista.
II. Significado del Bicentenario
El 28 de julio del 2021, el Perú cumplió 200 años de independencia
política. Es una fecha muy importante para nosotros, los peruanos, pues
conmemoramos un hecho trascedente que consagró el fin del colonia-
lismo. Ruptura resultante de un proceso histórico que significó la movili-
zación y rebeldía de todas las colonias europeas en Sudamérica, proceso
que se inicia con la independencia de Haití en 1804 y concluye en el
Perú, en 1821-1824. Al haber sido nuestro país el más importante centro
del poder colonial español, su independencia y la posterior derrota de-
finitiva de las tropas realista en Ayacucho y Junín, marcó el término de
tres siglos del coloniaje español y europeo en América del Sur.
II.1. Valorar y agradecer el esfuerzo y lucha de nuestros antepasados
Conmemorar el Bicentenario significa recordar, valorar y agradecer
el esfuerzo de hombres y mujeres, campesinos, intelectuales, militares,
milicianos, eclesiásticos, artistas y poetas, quechuas, aimaras, pueblos
amazónicos y afro descendientes que tomaron parte y contribuyeron en

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este proceso. Muchos de ellos sacrificaron sus vidas por nuestra inde-
pendencia. Cómo no recordar a Santos Atahualpa con su irreductible
bastión en la Amazonía, a Tupac Amaru con sus huestes en Cuzco, a
los hermanos Angulo Torres y Mateo Pumacahua, a Micaela Bastidas,
al médico Hipólito Unanue, al poeta Mariano Melgar, (Basadre, 2007)
a los caciques Astopilco marchando con cientos de campesinos por las
calles de Cajamarca dando vivas a la proclamación de la independencia
en enero de 1821 (Sarmiento, 2020). Cómo no mencionar y agradecer
a Juana Azurduy lideresa de los movimientos independistas en el Alto
Perú, a las anónimas «rabonas» aseguradoras de la logística y arsenal de
las históricas batallas emancipadoras.
II.2. Reconocernos como Estado Independiente soberano y ejercien-
do el autogobierno
Conmemorar el Bicentenario de la Independencia del Perú, sig-
nifica reconocernos como un país y Estado independiente, capaz de
ejercer nuestra soberanía y autogobierno, asumiendo las responsabili-
dades internas y externas que ello representa. Comprender que son 200
años de existencia como Estado libre, con sus victorias y derrotas. Con
frustraciones y lamentaciones por las oportunidades extinguidas y te-
rritorios perdidos. Con dos siglos de avances en la institucionalidad y
legalidad democrática, que nos dejan 12 Constituciones aprobadas en
sendas asambleas y congresos constituyentes, pero a la vez con 24 regla-
mentos y estatutos provisorios promulgados por golpes de estado y dic-
taduras (Ugarte del Pino,1978; García Toma, 2010). Con devastadores
terremotos, fenómenos climáticos y la actual pandemia que desnuda y
lacera nuestras limitaciones y exclusiones como Estado y sociedad. Pero,
finalmente vivos, construyendo la Patria con el esfuerzo de cada uno de
nosotros, en las ciudades, en las regiones, en cada pueblo lejano, del
ande y la selva amazónica.
II.3. Revivir la hermandad y unidad latinoamericana
Conmemorar el Bicentenario significa revivir el espíritu de la her-
mandad latinoamericana, que cimentaron los próceres y líderes de las
contiendas independentistas, pues ellos (San Martín, Francisco Miran-
da, Bernardo Monteagudo, Simón Bolívar y Sánchez Carrión) propu-
sieron una visión emancipadora de las colonias, bajo el grito de la re-
beldía de la patria americana unificada.

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II.4. Reconocernos y asumir plenamente a nuestro Estado como sujeto
internacional Derecho
Conmemorar el Bicentenario, significa que el Perú desde 1821, como Es-
tado, ingresa al concierto de naciones como sujeto de derecho. Que si bien,
al inicio de su vida política y jurídica contó con un extendido territorio, casi
comparable al de Brasil, hemos sufrido dolorosas desmembraciones por gue-
rras e invasiones, a pesar de ello, al cumplir 200 años de independencia, hemos
delineado finalmente nuestras fronteras, manteniendo el núcleo territorial his-
tórico, espacio vital geopolítico, que incluye una de las fuentes más diversa del
mundo en recursos naturales, con incomparable biodiversidad de vida silvestre y
fauna, que conjuga mar, desiertos, montañas y selvas. Tal vez somos el país con el
territorio más diverso del mundo, e incluso con presencia en la Antártida.
Conmemorar el Bicentenario significa que somos un Estado reconocido
y respetado en el mundo, por el cumplimiento de sus obligaciones interna-
cionales previstas en los pactos y tratados internacionales que hemos firmado
y ratificado, además respetuoso de sus obligaciones comerciales y financieras
internacionales. Que, como Estado independiente somos fundadores de las
más importantes organizaciones internacionales: ONU, OEA, OIT, Corte de
la Haya, Corte de San José, Corte Penal, entre otras, y que acata las resolucio-
nes y sentencias que emanan de estos organismos.
III. Importancia del Bicentenario
Conmemorar el Bicentenario de la Independencia del Perú es de suma
importancia, pues este acontecimiento permitirá:
Evaluar nuestro pasado con objetividad y realismo, ver nuestro presente
con autocrítica para delinear con fe y entusiasmo nuestro futuro, precisamente
remarcando esas inmensas posibilidades que tenemos como nación y república,
al decir de Basadre (1992).
3.1. Reafirmar nuestra identidad sustentada en su historia milenaria
Conmemorar el Bicentenario del Perú fortalece nuestra identidad nacio-
nal, sustentada en una historia milenaria cimentada desde Caral, que se mani-
fiesta en Kuelap, Chanchan, Nazca, se consolida en Machu Picchu, y resurge con
la independencia. Reconocer que en estos 200 años nos vamos construyendo
como Estado nación, con una diversidad social y cultural fabulosa, que somos un
país con 127 expresiones idiomáticas.

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Que en este territorio concurren diversas cosmovisiones y creencias re-
ligiosas, que han dado como resultado, por ejemplo, a una población que
disfruta y recrea a una de las mejores culturas culinarias del mundo, con
frutos y productos originarios del Perú, con expresiones artísticas y litera-
rias reconocidas universalmente (Sabogal, Luis Montero, Vallejo, Arguedas,
Vargas Llosa), que el Condor Pasa deleita en diversos continentes, que las
composiciones de Chabuca Granda resuenan en el continente, que el huayno
y la marinera son admiradas en diversas latitudes.
3.2. Reafirmar la unidad nacional en base al patriotismo republicano
Conmemorar el Bicentenario, reafirma la unidad nacional como sustrato
de la Patria y del Estado. Pues, a pesar de las dificultades, guerras internas y
externas, hemos reconstruido al Perú forjando la unidad de todas las sangres
(Arguedas), asimilando y aceptando las diversas ideologías y pareceres históri-
cos (Mariátegui, Basadre, Haya de la Torre, Belaunde). Unidad nacional que
promueve un país moderno e inclusivo, inmerso en las organizaciones interna-
cionales y en los procesos de globalización de la economía y la cultura.
Una República que camina hacia su madurez, con deficiencias, limitacio-
nes y males endémicos (corrupción, racismo y exclusión social) pero con gran
esperanza y posibilidad. Afirmando la democracia constitucional como el me-
jor sistema de gobierno y de poder, la tolerancia y el diálogo para resolver las
controversias ciudadanas. Un Estado que, a lo largo de estos 200 años, cimenta
su historia política y jurídica con el reconocimiento permanente de los dere-
chos constitucionales, los cuales se han expandido y reconocido en las diferen-
tes constituciones y leyes, a raíz de la movilización ciudadana, el accionar de la
magistratura, y el acatamiento de los pactos y procedimientos internacionales.
IV. Retos del Estado Constitucional de Derecho
El Bicentenario de la Independencia del Perú, plantea retos y desa-
fíos para el Estado Constitucional de Derecho que, en líneas generales,
significa su consolidación, lo cual supone:
IV.1. Consolidar la democracia procedimental y sustancial
Consolidar y mejorar la democracia, no solo referido al procedi-
miento para renovar periódicamente los cargos públicos de representa-
ción, además como el sistema político sustentado en el consenso por ma-

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terializar objetivos comunes, en donde puedan tomar parte las diversas
concepciones y cosmovisiones existentes en el país (democracia delibe-
rativa), asegurando el bienestar con inclusividad, de todas las personas
(democracia sustancial), y en donde el respeto a los derechos funda-
mentales sea la medida para valorar el ejercicio pleno de la democracia.
IV.2. Reafirmar el republicanismo como modelo estadual
Reafirmar el republicanismo como el mejor modelo de formación
del Estado y la sociedad peruana. Ello implica consolidar los valores de
la defensa de la dignidad humana y la convivencia pacífica, participati-
va, inclusiva e igualitaria, poniendo freno a cualquier intento de hege-
monía de corrientes excluyentes, nacionalistas y chauvinistas. Que las
estructuras del Estado, el ciudadano y la empresa asuman plenamente
que el Perú es una república en donde la población puede expresarse y
participar libremente, donde el Estado reconoce y protege la diversidad
cultural, incluso las formas jurídicas consuetudinarias de autogobierno,
que amalgaman su historia.
IV.3. Fortalecer la institucionalidad del Estado democrático
El fortalecimiento de la institucionalidad del Estado democráti-
co, basado en el principio de la separación y control de poderes, pero
también en el correcto ejercicio de sus competencias establecidas en
la Constitución y la ley. En la utilización eficiente y transparente del
presupuesto público, alejado de la corrupción y el clientelaje. Con
una estructura burocrática sustentada en la meritocracia y en la eva-
luación de la calidad del servicio público, priorizando el servicio de
salud, educación y justicia.
En ese sentido, es un reto impostergable evaluar la descentraliza-
ción para que sea mejorada, pues si bien se planteó como estrategia de-
mocratizadora del Estado, para que la población participe de la gestión
del servicio público y de la estructura administrativa estatal, los treinta
años de su existencia no están dando los resultados esperados. Probable-
mente, no llegaremos a plantear otras formas de organización política-
administrativa del Estado peruano (federalismo, autonomías, etc.) para
asegurar el bienestar y participación popular (Urrelo, 1956), pero si pro-
ponemos corregir el diseño institucional de los gobiernos sub naciona-
les. (gobiernos regionales y gobiernos locales).

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IV.4. Fortalecimiento de una ciudadanía pro activa en sus derechos
y deberes
La formación permanente de la ciudadanía como elemento cen-
tral de la república moderna, partícipe del bien común, forjadora de
su proyecto particular de vida, pero preocupado por plasmar la soli-
daridad con los demás. El ciudadano que participa en la vida política,
económica y cultural, que cumple sus deberes tributarios y ejercita con
responsabilidad sus derechos constitucionales, que disfruta de la inicia-
tiva y riqueza privada, pero se preocupa del bien común, de la armonía
ambiental y se aleja de los vocingleros de la muerte. Pues el mejor
ejercicio de la ciudadanía contribuye al mejoramiento de la represen-
tación política, en los diversos niveles del Estado, y por consiguiente al
mejoramiento de los partidos políticos actores decisivos en el debate y
conducción democrática del Estado.
IV.5. Con una Constitución actualizada resultado de un nuevo
consenso
Un Estado Constitucional de Derecho fundado en una constitución for-
mal, pero a la vez histórica, cuyos componentes de gobierno y poder, no teman
en realizar una evaluación permanente, política, legislativa o judicial, del sistema
político y económico, justamente para introducir los cambios, las enmiendas
y rectificaciones constitucionales, necesarias para asegurar el bienestar común,
donde el lucro deje de ser el valor único de las relaciones económicas y sociales.
Un republica moderna con un Estado democrático y constitucional promo-
tor de la ciencia y tecnología como motores del desarrollo innovador y de la uti-
lización adecuada de sus recursos naturales sin alterar o afectar el equilibrio am-
biental. Que, el desarrollo y ejercicio de la constitución ambiental sea el eje de
cualquier política pública que promueva la ciencia, la tecnología y la empresa.
IV.6. Reevaluar la presencia del Perú en el ámbito internacional
Consolidar y asegurar la presencia del Estado en el ámbito internacional.
Que el Perú reimpulse su presencia y liderazgo internacional que tuvo con Pé-
rez de Cuellar, en los temas de integración latinoamericana y la paz mundial.
Pero también, sea promotor y participe de un nuevo orden público mundial
basado en el respeto a los derechos fundamentales, al desarrollo y la protec-
ción ambiental (Ferrajoli).

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IV.7. Reafirmar el sentimiento y la lealtad constitucional
Finalmente, pero no menos importante, el gran reto para el Estado Consti-
tucional de Derecho es la asunción practica del sentimiento constitucional (Lu-
cas Verdú, 1985), donde la Constitución, además de ser la norma fundamental
del sistema jurídico, penetre como valor ético y moral en la vida cotidiana de la
población, ejerciendo y promoviendo los derechos y deberes, eligiendo y respe-
tando a la autoridad, utilizando con cuidado y optimizando los recursos públicos
para lograr buenos resultados, convirtiendo a la Constitución y a los derechos en
una cultura (Haberle,2002), en la mejor forma de vida y de convivencia humana.
IV.8. La universidad fuente del conocimiento técnico y científico
y de la formación de los gestores del desarrollo socio-econó-
mico del Perú
Finalmente, pero no menos importante, es el rol que debe cumplir la uni-
versidad publica en el logro de estos retos de cara al Bicentenario. Consideramos
que la universidad debe consolidarse como el centro conservador del conoci-
miento ancestral y originario de la población peruana, pero a la vez fuente de
la producción y divulgación del conocimiento técnico y científico que requiere
la industrialización y el desarrollo sustentable del país. Además la universidad
peruana debe reafirmarse en la formación de los cuadros técnicos, gestores y
dirigentes de la futura nación peruana, moderna plural conectada al mundo.
V. Conclusiones
La conmemoración del Bicentenario del Perú, supone:
— Valorar y agradecer el esfuerzo y lucha de nuestros antepasados. Recordar,
valorar y agradecer el esfuerzo de hombres y mujeres, campesinos, intelec-
tuales, militares, milicianos, eclesiásticos, artistas y poetas, quechuas, aima-
ras, pueblos amazónicos y afro descendientes que tomaron parte y contri-
buyeron en este proceso
— Revivir la hermandad y unidad latinoamericana, fortaleciendo el espíritu
de la hermandad latinoamericana, que cimentaron los próceres y líderes
de las contiendas independentistas.
— Reconocernos y asumir plenamente a nuestro Estado como sujeto interna-
cional Derecho, consolidando la democracia procedimental y sustancial.
Fortaleciendo la institucionalidad del Estado democrático y plural. Reafir-
mando el sentimiento y la lealtad constitucional.

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En este contexto, la Universidad peruana seguirá siendo el centro produc-
tor del conocimiento técnico y científico y de la formación de los cuadros técni-
cos, gestores y lideres del desarrollo sustentable de un Perú moderno y conecta-
do con el mundo.
VI. Lista de Referencias
baSaDre groHmann, Jorge. (1992). Perú Problema y Posibilidad. Ayacucho: Edito-
rial Biblioteca de Ayacucho.
F errajoli, Luigui. (2009). Paradigmas de la democracia constitucional. Argentina:
Editorial Universidad Nacional del Rosario.
H aberle, Peter. (2002). La Constitución como cultura. México: Edit Dabos
garcia toma , Víctor. (2010). Teoría del Estado y Derecho Constitucional. 3.a edición.
Lima: Editorial Adrus.
lucaS V erDu, Pablo. (1985). El sentimiento constitucional: aproximación al estudio
del sentir constitucional como modo de integración política. Madrid: Edit. Reus.
ugarte Del pino, Juan Vicente. (1978). Historia de las Constituciones del Perú.
Lima: Editorial Andina.
urrelo antonio, Guillermo. (1975). Federalicemos al Perú. Cajamarca: s/d.
S armiento gutiérrez, Julio. (2020). El Perú y la dependencia colonial. Cajamarca:
Conquista, Colonia y Emancipación. Cajamarca: Editorial UNC.
Varios. (2008). Historia y Derecho. El Derecho constitucional frente a la historia. T. I,
Lima: Editorial Universidad Inca Garcilaso de la Vega.